lunes, 17 de octubre de 2011

DIARIO EL PAIS URUGUAY PUBLICA COLUMNA DE ISHA SOBRE EL CONTROL

Isha y sus consejos para dejar de controlar todo alrededor

¿Cómo puedo parar controlar todo a mi alrededor?

El querer controlar es una tensión y tiene un movimiento hacia lo externo. Sentís algo y podes ver que eso viene del miedo, entonces enseguida tu mente envía una preocupación que te dice: “tengo que llamarlo a ver si está bien” “tengo que hacer esto otro, si no, puede pasar aquello” etc.. Es un movimiento hacia lo externo que viene con tensión. Estuviste leyendo noticias o mirándolas y de pronto estás con más tensión, de que le pase algo a quienes querés. En realidad, no se puede controlar nada alrededor para evitar que pase alguna cosa. Y lo más importante es que vos estás sufriendo por ésto, y el sufrir por los que amamos de alguna manera lo interpretamos como que es más amor, pero no es así; sufriendo vos te hacés daño, y dañas a los otros también. Enseñás a tener miedo en lugar de confianza. Entonces, que tal si descubrimos esa seguridad interior en la cual el amor fluye, el momento es dichoso y podés compartir paz con todos?

Entonces, si estás en uno de esos ataques de control, ¿qué podés hacer? necesitas parar, y tenés que ir hacia adentro. Exactamente cuando sentís ese movimiento hacia el afuera, entonces te recordas “vuelvo a mi”, “voy adentro”, si practicás las facetas de mi sistema, pensás una faceta en ese momento, si no, el hecho de tener la intención de conectarte, de ir más allá del automático ya, de por sí será muy bueno para vos, para tu salud, para tu sentir. Estás eligiendo un cambio.

Y cuando son temas o acciones que se relacionan con nuestros apegos, tenemos que ser mucho más claros aún. Te podés preguntar, pero ¿por qué hay tanto miedo?
Y generalmente es por algo que ha sucedido en el pasado, porque nuestros miedos no son racionales y, se activan en automático, y siempre estamos preocupados de que algo pueda pasar, preocupados por el dinero, preocupados por las personas queremos, preocupados por nuestros trabajos, o por nuestras adicciones, en síntesis, por nuestro apegos.